¿Quién convenció a Germán Efromovich que, de todas las opciones que había para acelerar su desembarco en la Argentina, Macair, la empresa de la familia del presidente de la Nación, era la mejor alternativa? ¿Y quién de mantener al frente de la empresa a quien fuera por 30 años el piloto de Franco Macri -y que conoce “sus momentos más íntimos” según dijo a una radio- y gerente general de la empresa? Avian fue la empresa que menos rutas pidió entre los nuevos aspirantes (Flybondi, Alas del Sur) pero también la que más posibilidades tiene de concretar sus intenciones, por el respaldo que implica el Grupo Avianca, y convertirse en nuevo competidor de Aerolíneas, aunque eso le podría llevar un tiempo. A todas, la ANAC tiene previsto ahora aprobarles casi la totalidad de las rutas pedidas. En esto no hay favoritismos. El problema es la desconfianza que genera el que haya sido Macair la elegida, lo que obligó a la ANAC a salir a hablar de “transparencia”. Ahora un fiscal, Jorge Di Lello, imputó al presidente Mauricio Macri, al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich; a otros funcionarios del Ejecutivo y de la ANAC, al empresario Franco Macri y a miembros de la línea aérea Avianca por la posible comisión de los delitos de “asociación ilícita, negociaciones incompatibles, defraudación contra la administración pública y tráfico de influencias”. Mientras se discute políticamente la intervención de Macair y la presencia de Carlos Colunga, Avian avanza con la contratación de profesionales en puestos técnicos y con la llegada de un segundo ATR en los próximos días.

FUENTE: Aviación News
http://www.siscoma.com.ar/online/aviacion/2017/avn170302/avn-170302.html

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