Lo distribuyó su presidente, Mario Dell’Aqua, entre los principales ejecutivos de la compañía. Este año recibirá 170 millones de dólares de subsidios del Tesoro, el nivel más bajo desde la estatización.

El aumento del precio del petróleo (que pasó de un promedio de USD 43 el año pasado a USD 52 en 2017) y de los costos en dólares por un tipo de cambio planchado le jugaron una mala pasada a Aerolíneas Argentinas. Entre ambos conceptos, la compañía deberá afrontar costos adicionales por USD 200 millones. Sin embargo, los subsidios que recibirá este año están en el nivel más bajo desde su reestatización en 2008: serán USD 170 millones, contra 300 millones en el primer año de gestión de la nueva administración. Representa una reducción de 50% de los subsidios en relación al año pasado.

La diferencia es sustancial en relación a lo que Aerolíneas le costó al Estado durante la gestión del kirchnerismo, que arrancó en 2008, cuando volvió a manos estatales luego de la desastrosa gestión del grupo español Marsans. En el promedio de los siete años desde el 2009 al 2015 le costó al Estado nada menos que USD 678 millones por año, es decir casi 2 millones de dólares por día.

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El presidente Mauricio Macri había nombrado a Isela Costantini con el mandato de bajar drásticamente la ayuda del Estado en la empresa y los pasos se van cumpliendo. Bastante mejor incluso que el objetivo de reducir el déficit fiscal a nivel nacional. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, incluso optó por ir a un sistema más gradualista para llegar al equilibrio fiscal en 2021 en vez de conseguirlo en el 2019 ante las dificultades para tomar medidas de ajuste.

La posta en Aerolíneas la tomó Mario Dell’Acqua, un ingeniero que venía de 38 años de experiencia en el Grupo Techint y que el año pasado había estado al frente de Intercargo. Tiene una relación estrecha y de gran afinidad con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.

Con un estilo algo áspero en relación a su antecesora, está dispuesto a llevar adelante su plan que consiste en dos pilares virtuosos: disminuir el déficit de la compañía a cero hacia el final del mandato de Macri y conseguirlo a base del crecimiento de la empresa en vez de apelar al ajuste. “La decisión estratégica es no echar gente, aún cuando la compañía tiene más empleados que el promedio de las otras aerolíneas. Pero si seguimos creciendo este factor irá teniendo menos incidencia. No podría dormir si dejamos gente en la calle”, explicó el nuevo presidente de la empresa en una reunión con sus principales ejecutivos.

Dell’Acqua distribuyó en la compañía un plan estratégico con sus ejes principales para los próximos años. Allí se destaca la expansión que está consiguiendo la empresa en cantidad de pasajeros transportados y eficiencia en el uso de los aviones, además de la incorporación de nuevas unidades. Estos son algunos de los principales puntos del mismo:

  1. Seguir aumentando la cantidad de pasajeros transportados: En el primer trimestre de 2017 la cifra aumentó 6,5% en relación al mismo período del año pasado. Totalizó 3,26 millones de usuarios. Y los tickets vendidos en el período subieron todavía más, un 19,2%. El objetivo es mantener estas cifras de expansión porque es lo que le brinda los recursos a la empresa para depender menos de la ayuda estatal. Según el presidente de la empresa, estos aumentos reflejan no sólo la incipiente recuperación económica, sino también una mejora en la eficiencia de la empresa en su política para salir a buscar pasajeros. El 17 de abril, al final de Semana Santa, fue récord histórico para Aerolíneas en la cantidad de pasajeros transportados, al tocarse un pico de 41.000.
  2. Incremento en el “factor de ocupación” de los aviones: Se trata de un aspecto fundamental para cualquier empresa. En el caso de Aerolíneas, paso del 79% en el arranque del año pasado al 82% y la intención es que siga creciendo. Salir con los aviones llenos incluso en rutas no tan demandadas es clave para aprovechar los recursos de la compañía.
  3. Mucho énfasis en los niveles de puntualidad: Aerolíneas fue reconocida en marzo como la empresa con mejores índices de la región, una mejora que ya es constante en los últimos años, incluso desde la gestión del kircherismo, cuando presidía la compañía Mariano Recalde. En el primer trimestre se ubicó en el 88%, dos puntos más que el año anterior.
  4. Incorporación de nuevos aviones: En el segundo semestre se pondrán en funcionamiento cuatro nuevas máquinas Boeing 800, las primeras en tipo que incorporará Aerolíneas y que transportan 150 pasajeros. Ya llegaron vía alquiler (leasing) y están siendo acondicionados. Estos aviones permitirán incrementar la frecuencia en vuelos regionales. Se apunta al Caribe, por ejemplo Punta Cana, uno de los destinos con más demanda. Luego se irán reemplazando algunos aviones más viejos de la flota Airbus que viaja fundamentalmente a Europa. La flota pasará este año de 78 a 82 aviones operativos.
  5. Un fuerte trabajo en la política de “revenue management”: Una de las principales incorporaciones de Dell’Acqua es un equipo de actuarios que se ocupa de analizar la marcha de la venta de pasajes, teniendo en cuenta además la estacionalidad de las distintas rutas. Estos “algoritmos” determinan los precios de los tickets y de qué manera mover los precios para que los aviones salgan llenos, maximizando la recaudación. Se trata de un área clave hoy en cualquier línea aérea. De esta tarea surge que siempre es conveniente sacar un pasaje con la mayor antelación posible, ya que los precios van subiendo casi a diario si se trata de una ruta de alta demanda, como Córdoba, Bariloche, o Miami.
  6. Llevar adelante una política de cooperación con los competidores: Las “low cost” como FlyBondi no son percibidas como una amenaza por la empresa. Al contrario, explicó Dell’Acqua, estas compañías permitirán con sus nuevas rutas darle todavía más seguridad a la gente respecto a la oferta que existe para llegar a distintos destinos del país. “Es muy importante que el pasajero tenga la certeza que podría ir y volver al lugar elegido en los tiempos planificados. Porque de lo contrario no viaja”, explica el presidente de la empresa. El lema que se aplicaría en la Argentina al igual que lo que sucede en otros países donde conviven varias compañías es “competencia y cooperación”.
  7. Aumentar la conectividad dentro del país: Córdoba comenzó a funcionar como un “hub” para los distintos destinos en la Argentina. Ahora ya recibe 65 vuelos semanales. El objetivo es que cualquier pasajero que quiere conectar dentro del país sin pasar por Buenos Aires lo puede hacer a través de esta provincia, con una espera que no supere las dos horas en promedio.
  8. Incremento de frecuencia para vuelos regionales e internacionales: La ruta a Roma, que estuvo cerca de cancelarse el año pasado, pasará de 5 vuelos semanales a diarios en julio, en plena temporada alta. También habrá más vuelos a Santiago de Chile, San Pablo, Santa Cruz de la Sierra y Punta del Este (se agrega uno los viernes, ya que la demanda es muy alta y casi no hay opciones en el mercado).
  9. Fuerte incremento de la oferta para los vuelos en vacaciones de invierno: Lo acaba de anunciar la compañía. Se reforzarán de una manera sustancial las rutas a Bariloche, Ushuaia, San Martín de los Andes, Salta, Jujuy e Iguazú entre las más importantes, respondiendo a la mayor demanda estacional. Serán vuelos que saldrán desde Buenos Aires pero también desde otros puntos de la Argentina.
  10. Mejor entretenimiento a bordo: Aunque suena como un tema menor, es un aspecto muy valorado por los pasajeros. Además del contenido de algunos canales como Paka Paka o la TV Pública, que seguirán, se incorporará una selección de 60 películas y 150 series.

FUENTE: Infobae
http://www.infobae.com/economia/2017/04/26/el-plan-de-10-puntos-de-aerolineas-argentinas-para-llegar-a-deficit-cero-en-2019/

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