Norwegian obtuvo un beneficio antes de impuestos de 1.600,3 millones de coronas noruegas (168,67 millones de euros; una corona = 0,1054 euros al cambio de hoy) durante el tercer trimestre de 2018. La compañía continuó reduciendo sus costes unitarios, a pesar del aumento en capacidad del 33 por ciento. De cara al futuro, el crecimiento disminuirá y, en consecuencia, se reducirá aún más el coste unitario.

Por su parte, el beneficio neto (después de impuestos) para el tercer trimestre fue de 1.303,7 millones de coronas noruegas (137,41 millones de euros), una mejora del 18 por ciento en comparación con el mismo trimestre del año pasado. Los costes unitarios de la compañía, excluyendo el combustible, han disminuido un 10 por ciento este trimestre. Los ingresos totales aumentaron en un 33 por ciento hasta los 13.387,2 millones de coronas (1.411,01 millones de euros). En total, casi once millones de pasajeros optaron por volar con Norwegian en el tercer trimestre, un aumento del 11 por ciento. La ocupación media se mantuvo en un elevado 90,5 por ciento, comparado con el 91,7 por ciento el año pasado.

Norwegian ha realizado importantes inversiones en los últimos años, con el establecimiento de nuevas bases a nivel internacional y en nuevos mercados; reclutamiento de varios miles de empleados, principalmente pilotos y tripulantes de cabina; el lanzamiento de multitud de nuevas rutas: y el aumento de frecuencias en aquéllas ya existentes. La fuerte presencia internacional ha contribuido, por ejemplo, a que Estados Unidos sea ahora el segundo mayor mercado después de Noruega en ingresos totales.

Bjørn Kjos, fundador y consejero delegado de Norwegian, ha declarado:

“Me complace presentar un resultado tan sólido este trimestre, con un menor coste unitario, a pesar del fuerte crecimiento. En adelante, el crecimiento se desacelerará y comenzaremos a cosechar el resultado de las grandes inversiones que hemos realizado a lo largo de los años, lo que beneficiará a clientes, empleados y accionistas. Sin embargo, no hay duda de que la dura competencia, los altos precios del petróleo y un dólar fuerte afectarán al conjunto de la industria de la aviación, haciendo que adquiera una mayor importancia racionalizar aún más nuestras operaciones y continuar reduciendo los costes”.

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